EL TALENTO INVISIBLE – EN BUSCA DE SOLUCIONES

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Aquí quiero compartir el artículo que escribí para el libro “El Talento Invisible”, que tuve el placer de coordinar desde Trabajando.com junto a Plus40Net. En muchas ocasiones hablo de él y no quiero dejar de recordaros que el libro es gratuito y podéis descargarlo para leerlo completo desde aquí. Espero que os guste 😉

A estas alturas del estudio ya se habrá dado cuenta que el objetivo de todo el equipo que hemos formado este proyecto ha sido transmitir de una forma clara y sencilla información relevante sobre la situación que viven actualmente los profesionales mayores de 40 años que, por uno u otro motivo, se ven en la necesidad de buscar un nuevo empleo.

Nuestra idea inicial ha sido ofrecer esta foto de la forma más aséptica posible para que cada cual pueda realizar su propio juicio de valor sobre la situación y el impacto que esta realidad tiene en diferentes planos de la sociedad. Esperamos haber cumplido este objetivo y, aunque algún dato posiblemente ya lo esperaba o conociera, estoy convencido que durante la lectura habrá encontrado información nueva e incluso sorprendente que le ayudará a ver la realidad que vemos aquellos que día a día colaboramos con este colectivo.

Desde Trabajando.com comenzamos a colaborar con la asociación Plus40Net en el año 2014, y desde el primer momento hemos creído en el proyecto y en la necesidad de poner de manifiesto a la sociedad española que esta crisis que vivimos está provocando que perdamos mucho talento; aquel que es más productivo, el Talento al servicio del Empleo. Por un lado nuestros jóvenes, pese a ser la generación más formada de nuestra historia, se encuentran sin oportunidades para demostrar su valía y devolvernos la inversión que realizamos en ellos. Pero también perdemos el de aquellas personas que pese a haber demostrado su capacidad profesional se encuentran con una sociedad que no valora su experiencia, y que además generalmente le atribuye creencias muchas veces erróneas como que son poco flexibles o adaptables al mundo de las nuevas tecnologías. Igual de injustos son los tópicos que se les atribuyen a uno y otro colectivo, pero la realidad es que si bien para los jóvenes hay proyectos orientados a ayudarle en su inserción laboral para los profesionales veteranos son muy pocas las iniciativas que se encuentran a nivel institucional y este ha sido el motivo que nos convenció para apoyar y lanzar junto a Plus40Net este estudio.

Una vez me dijeron que las empresas nos las forman personas, sino que las hacen personas. Y esta afirmación, además de una gran verdad, tiene un matiz de lenguaje que para mí es vital; y es que el ser humano tiende a implicarse muchas veces más allá de lo esperado. Esto se puede aplicar a este mismo artículo ya que, más allá del compromiso de Trabajando.com en la coordinación y difusión del estudio, al final he acabado aceptando el reto de realizar el último artículo. Porque este estudio lo hemos hecho los autores, algunos con el apoyo y la ayuda de las compañías de las que formamos parte; o quizás sea mejor decir que hacemos parte.

Soy modestamente el más joven de los que hacemos este estudio y en parte quizás no esté autorizado para dar mi opinión ya que no tengo cuarenta años pero al fin y al cabo la edad solo es una cuestión de tiempo y justo el objetivo de proyectos como este es que deje de ser una traba.

En mi opinión, el tema aquí tratado no es solo una cuestión de edad sino de valores de la propia sociedad y su forma de ver el futuro. Es realmente triste que cuando hablas de este problema con otras personas todos coincidamos en que es un tema injusto pero, cuando nos toca actuar, no hacemos nada para darle solución al problema presente y como hemos visto al futuro que se nos viene encima. Como en tantos temas, parece que la mejor solución es tapar con la alfombra lo que no queremos ver, obviar el problema si no nos afecta directamente porque ¿cómo vamos a quedarnos en paro, nosotros que somos profesionales en activo y esforzados?. Pues bien, lamento tener que informarle que independientemente de la edad, formación y situación actual que tenga tiene muchas papeletas para que, al menos, viva una situación de transición laboral no voluntaria (como a algunos les gusta llamar) en los años que le quedan de vida laboral. Y si todavía piensa que esto es un problema puntual del que se debe ocupar al que le ha tocado, rece para que esta transición “no voluntaria” no le coja en los últimos años de su carrera profesional.

Personalmente creo que es mejor intentar hacer algo, y empezamos levantando la alfombra para ver lo que hay debajo.

Espero que este estudio sirva para que todos hagamos algo pero sobre todo políticos y máximos responsables de empresas. Si les preguntamos seguro que están de acuerdo con que la situación es totalmente injusta, pero la realidad es que la inmensa mayoría no realizan nada, en algunos casos incluso ponen las cosas más difíciles y permítanme solo unos segundos para explicarme:

Si bien existe alguna política activa de empleo para profesionales con experiencia, se suelen centrar más en intentar paliar con “limosnas” los efectos en la economía diaria de la persona desempleada en lugar centrar sus esfuerzos para que regrese al mercado laboral. Este ha de ser sin lugar a dudas el objetivo principal y no el otro, por tres motivos: el primero, como vimos en otros artículos, por la propia sostenibilidad del sistema económico. En segundo lugar, también porque los índices de felicidad son mayores cuando la persona se encuentra ocupada y se ve útil. El tercero quizás es el que menos se menciona pero para mí es el más relevante, y es que no podemos permitirnos como sociedad perder el capital que supone la Experiencia; y si por casualidad considera que una persona mayor no puede hacer nada por usted le invito a que vaya corriendo a visitar al familiar que tenga con mayor edad, y le pida su opinión sobre el problema que tenga ahora mismo en el trabajo. Escuche atentamente su respuesta porque estoy convencido que su opinión cambiará.

Pero tampoco creamos que las empresas hacemos mucho más que dar algún que otro discurso bienintencionado sobre el tema. La verdad es que a las empresas les gusta la mezcla de juventud y experiencia, pero no demasiado ni de una ni de otra. Seamos realistas, una de las cuestiones de las que más les gusta presumir a los presidentes y directores generales es de la juventud de su plantilla; la juventud en nuestra sociedad cotiza al alza. Conceptos como diversidad generacional se están empezando a plantear en las empresas que tienen las políticas de recursos humanos más avanzadas, pero aun así muchas de ellas están intentando simplemente atajar o minimizar el problema que supone la convivencia de diferentes generaciones, y no se dan cuenta que justo esta diversidad supone una gran oportunidad.

Discúlpeme por este pequeño desahogo, no quisiera ser agorero porque nada es totalmente blanco o negro, y los que me conocen saben que siempre intento ver el lado positivo de las cosas. Permitame ahora matizar y dar un enfoque menos pesimista: No es cierto que todos los políticos o empresas sean iguales y la realidad es que si comparamos la actitud y acciones ante esta situación de ambos a día de hoy respecto a cuatro años atrás hemos avanzado considerablemente, aunque es obvio que no lo suficiente.

Me temo que no existe una fórmula mágica y, como comentaba al principio del artículo, el objetivo de este estudio es poner de manifiesto de la forma más objetiva posible una realidad y que cada cual saque sus propias conclusiones.

Nos encontramos con el riesgo de tener dos generaciones perdidas laboralmente hablando en nuestro país: la de los jóvenes que no encuentran la fórmula de adquirir experiencia, y la de los no tan jóvenes que tienen que volver al mercado laboral y para esta sociedad tienen demasiada experiencia. Seguro que hay muchas acciones posible para mejorar la situación desde muchos planos, cada cual tiene que pensar qué es lo que puede y debe hacer. Lo que hemos querido es ofrecer datos para la reflexión, convencidos de que muchas veces este es el camino para iniciar un cambio real, y ese es nuestro sueño.

Esperamos, en nombre de todos los autores, que este estudio le haya resultado de interés.

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