CUANDO EL MARKETING SE ADUEÑÓ DE LOS RECURSOS HUMANOS

Los que empezamos ya a ser un poco carcas en el mundo de los recursos humanos hemos oído siempre: Es que RR.HH. no sabe venderse bien, no es capaz de posicionar su valor en los Consejos de Administración… Y miraban con envidia (a veces insana) a los departamentos de Marketing. Ellos si que sabían montárselo bien; trabajaban también con  intangibles pero brillaban con luz propia en la alta dirección, tenían presupuesto y además salían en los medios de comunicación representando a la empresa.

Pero llegó el momento en el que el área antes conocida como “Personal” y cuyo mayor avance de las últimas décadas había sido cambiar el nombre por Recursos Humanos, dejando de ser administradores para ser gestores de recursos (como son la luz, la flota de vehículos u otros tantos) abrió las ventanas y fijándose en su vecino de área quiso abrir las ventanas para que la primavera trompetera entrara.Quedándonos en el aspecto superficial de este cambio empezamos a ver cómo las puertas y paredes de dichos departamentos empezaban a llenarse de sugerentes e inspiradoras frases de todos los colores, con flores, bombillas… Una nueva imagen había llegado 🙂 

Hace unos años las empresas buscaban empleados con buena formación y experiencia y se logró dar el salto a buscar trabajadores con competencias adecuadas. Hasta aquí bastante razonable, algo lentos los cambios pero todo muy coherente. Ahora, en los últimos 5 años hemos pasado a buscar trabajadores apasionados, y de ahí a buscar gente enamorada de lo que hace, y a los 6 meses obsesionada con lo que hace… El caso es que estamos en un bucle que me recuerda aquella orgía creativa que buscaba la diferenciación en el mundo de la limpieza y que culminó en anuncios en los que llegaba una persona del futuro para traernos lejía. Siento que se nos puede ir de las manos y veo a los nuevos gurús con sus  catedráticos blogs (tiene guasa decir esto aquí) buscando en la cultura popular fuentes de inspiración para terminar diciendo que el nuevo trabajador tiene que darme darme gasolina

Bien, después de esta apocalíptica  reflexión que espero te haya al menos trazado una pequeña sonrisa voy a aterrizar mi opinión sobre este momento tan fértil en los Recursos Humanos:

Es muy positiva y necesaria la evolución y cambio pero tenemos que mantener el norte y no olvidar que el papel (y el vídeo) lo soporta todo y que al igual que en el marketing de nada sirve hablar y hablar sin un buen producto detrás.

Un problema común en el pasado es que faltaba comunicación en las organizaciones y las políticas y programas de Recursos Humanos eran desconocidos por los empleados y resto de personas con impacto en la organización (stakeholders dicen los anglófilos) Ahora puede ocurrir lo contrario, que cuando el empleado vea lo que la empresa transmite y después mire dentro encuentre tanta disonancia que pierda toda credibilidad hacia la organización y lo que es peor, hacia todo aquella persona que se dedica a los Recursos Humanos.

Al fin y al cabo hechos son amores….